Carta a una madre

Gracias, mamá. GRACIAS.

Quiero agradecerte todo y más. Decirte lo mucho que te quiero. O como decíamos cuando era pequeña… Idem.
Parece ser que estas cosas sólo acostumbramos a hacerlas cuando estamos mal, o cuando empezamos a darnos cuenta, por el motivo que sea, que esa persona puede que no esté ahí, a tu lado toda la vida. Pero yo no estoy mal, al contrario, me encuentro bien, muy bien, con mucha fuerza interior. Y eso, todo eso, es gracias a ti. Tu nos fuiste moldeando a la vez que respetabas nuestra libertad individual, nuestro propio espacio. Has conseguido que sea independiente a la par que apegada y cariñosa, tu me has hecho fuerte a la par que sensible.
Gracias por no darnos siempre todo hecho, sino enseñarnos a hacerlo. El arte de enseñar a conseguir las cosas por uno mismo. El camino difícil.
Que no hace falta irse lejos a vivir para darse cuenta de algo así. Al contrario, más de una vez pensé escribir algunas palabras para ella, pero, la excusa global y permanente de “falta de tiempo” conseguía que nunca llegase a sentarme y ponerme a ello.
¿Por qué esta carta en público? Porque si. Porque es un ejemplo, como persona y como MUJER a seguir. Porque se quedó sola con tres hijas, no una ni dos, tres niñas, prácticamente dos de ellas en la adolescencia y, yo un bebé. Voy a corregir, no sé quedó sola, ella decidió estar mejor así que mal acompañada, y os aseguro que estaba muy muy mal acompañada. Pero tuvo el valor y el coraje para querer a sus hijas y quererse a si misma y seguir el camino ellas solas. Ella y su familia, sin la figura masculina tan marcada tradicionalmente a su lado. Esa figura que resta más que sumar. Ese “padre”, por llamarle de alguna manera para que podáis identificarlo, cuyo comportamiento dejaba mucho que desear, y ella, jamás tuvo una mala palabra hacia mi sobre el. Nunca se metió por medio para alejarme de esta persona. Por peor que se portase con ella, o con el mundo. Mi madre hizo todo desde el máximo respeto. Y eso, amigos, es de admirar. ¿Cuántos de nosotros cuando alguien no es de nuestro agrado o nos hace daño a nosotros o a algun allegado, hablamos mal de el? Me atrevería a asegurar que un 97% de la población. Pues ella no lo hizo. Como digo, nunca me dijo cuando el venía a recogerme los fines de semana, ni una sola palabra negativa. Sabía mantenerse al margen a la par que nos protegía, supo dejarnos hacer, tomar decisiones independientes desde pequeñas, sin influir ella en nada por más que le pudiera llegar a doler. Y eso, repito, ES DE ADMIRAR. No conozco ni a una sola persona que haya actuado parecido en un caso así. Eres muy grande, mama.
Si me pusiera a escribir sobre ella, sobre situaciones en concreto no terminaría en días, en meses… Es muy especial. Una luchadora nata.
Luchadora en casa y fuera de ella. 20 años o más trabajados en Hospital. Viendo y viviendo situaciones complicadas de vivir, que muchos de nosotros no estariamos capacitados para ello. A parte de las vicisitudes de la vida propia, las vivencias en este trabajo te van curtiendo. Yo he visto gente en el hospital muy malita, sonreir solo porque ella entre a la habitación o sala donde estén. Pacientes que a día de hoy son amistades. Siempre, siempre, ella esta dispuesta a ayudar, a todo el mundo, sin esperar nada a cambio. Y eso, es de admirar.  Por todo eso y por mas, eres muy grande, mama.
La vida nos ha puesto a prueba en varias ocasiones. Como a todos. Si de algo estoy feliz es de la fortaleza que emana de dentro de mi en estas situaciones. Y eso, es gracias a ella. Ha conseguido crear tres mujeres fuertes, con valor, independientes, y llenas de amor.
Nachete…. no te nombro ya que la carta va dirigida a ella. Pero tu situación tiene mérito, mucho. Decidir quedarte con una familia y aceptarla al 100%. Ayudar y querernos mucho a todos. No tuvo que ser nada fácil. Y, mira, toda una vida juntos al final. Gracias. Como os digo siempre, valorar cada momento que pasáis juntos. Es uno de los secretos de la vida, que ya sabéis.
Un dato curioso, es que mi madre no tiene Facebook ni nada de estas cosas, pero seguro que alguien le hará llegar la carta. Y, seguro que cuando la leas, estarás llorando como una magdalena, como llorabamos cuando veíamos “El diario de Patricia”. Pues tengo que decirte que llores, hay que dejar salir lo que quiere expresar el alma. Hazlo. Pero que sea de felicidad. De FELICIDAD por haber creado grandes personas. ¿Errores? ¿Qué son los errores?  Sin ellos nadie aprendería absolutamente nada. Así que adelante con todo lo que quieras hacer. Por nosotras ya has hecho mas de lo que nadie podría hacer. Ahora te toca a ti.

Cómete la vida

PicsArt_09-02-02.05.02

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s